Una de las cosas más sorprendentes que puede tener un país, es que tenga cosas que puedan sorprender incluso a sus propios habitantes.
Ese fue mi caso cuando, allá por el 2015 escuché por primera vez de la existencia de un fenómeno cultural mexicano, el cual era totalmente desconocido para mí: los muxes (en alemán sonaría "musche").
La primera vez que mi novia me contó de ellos (o ellas), no le entendí completamente. Le pregunté que qué era eso o con qué se comía. Muxes. Al fin y al cabo sonaba como algún platillo que seguramente tendría que estar hecho de maíz, o algo por el estilo. Pero ella siguió insistiendo en preguntarme, que si en verdad no los conocía. Poco a poco empecé a perder la paciencia al constatar que, en efecto, era algo que no conocía. ¡Y era mexicano!
Pues bien, me contó algo que me dejó por unos minutos sin habla: en el sur de México existe una tradición en los pueblos zapotecas, de que algún hijo varón que no se case en una familia, debe travestirse y tomar el papel de una mujer para cuidar de los padres en su vejez. Se tiene que volver "muxe". De hecho, al parecer, el término viene precisamente de la palabra "mujer". Los indígenas zapotecas indigenizaron la palabra mujer, y como consecuencia crearon el término "muxe".
Mi primera reacción al escuchar semejante relato fue la del mexicano orgulloso que desacredita lo escuchado porque siente que es una pérdida de esencia el reconocer ante un extranjero, que ignora de lo que está hablando. Un rato después reconocí mi ignorancia.
Lo sorprendente radicaba también en que la práctica de dichos indígenas me parecía completamente matriarcalista, siendo que México es curiosamente una mezcla rara de machismo con matriarcalismo.
La mujer tiene un puesto todavía muy controvertido en la sociedad mexicana actual. Muchos hombres piensan (consciente o inconscientemente) que la mujer está allí para cocinar, limpiar y tener hijos, nada más. Y hay hombres que tratan a sus mujeres como si fueran inferiores en intelecto y en fuerza. Sin embargo, al mismo tiempo la madre, la esposa, la hermana y la hija tienen un puesto sagrado para un hombre en referencia a otros hombres. ¡Hay de aquél que se le ocurra meterse con nuestras madres, nuestras esposas, nuestras hermanas y nuestras hijas! Los italianos, los turcos y los polacos me entenderán. Así de contradictorios somos los mexicanos.
La mujer tiene un puesto todavía muy controvertido en la sociedad mexicana actual. Muchos hombres piensan (consciente o inconscientemente) que la mujer está allí para cocinar, limpiar y tener hijos, nada más. Y hay hombres que tratan a sus mujeres como si fueran inferiores en intelecto y en fuerza. Sin embargo, al mismo tiempo la madre, la esposa, la hermana y la hija tienen un puesto sagrado para un hombre en referencia a otros hombres. ¡Hay de aquél que se le ocurra meterse con nuestras madres, nuestras esposas, nuestras hermanas y nuestras hijas! Los italianos, los turcos y los polacos me entenderán. Así de contradictorios somos los mexicanos.
No es de extrañar que en una sociedad así, el ser mujer tenga todavía un matiz hasta cierto punto negativo. 'Naciste varón y no te casaste. Por lo tanto te tocó fregarte y hacerte mujer' - este sería sin tapujos el manifiesto de una sociedad que produce muxes.
El fenómeno de los muxes es un ejemplo claro de lo subvalorada que sigue estando la mujer en algunos ámbitos mexicanos.
El fenómeno de los muxes es un ejemplo claro de lo subvalorada que sigue estando la mujer en algunos ámbitos mexicanos.
¿Ustedes qué piensan?
Aquí les dejo unos videos por si quieren echarse una 'surfeadita' en el tema...https://www.youtube.com/watch?v=nTY-7dfyy68&t=662s
https://www.youtube.com/watch?v=kVeZJPpiRBU



